Hace unos días, haciendo zapping, me encuentro con el programa de debate “360 Grados“, en Antena 3. El tema a discutir era la reincidencia de los ex-convictos procesados por delitos sexuales. En aquel momento hablaba un psiquiatra explicando que, según un estudio, los niveles de reincidencia en estos casos disminuían considerablemente cuando el delincuente se sometía a terapia voluntaria, pidiendo más ayudas al Estado para dar asistencia a todo preso que la solicite. La reacción del “filósofo” Gustavo Bueno (no confundir con el octogenario) me dejó con la boca abierta, literalmente. Como el programa fue colgado en la red por la cadena, les dejo aquí el devastador fragmento:
Archivo de septiembre de 2007
Síntomas del Apocalipsis (II): “Pensadores” de derechas
Viernes, 28 de septiembre de 2007Citas Pop (III): Exceso de Significado
Jueves, 27 de septiembre de 2007
Te guste o no, vivimos en un mundo en el que todo tiene significado.
Te guste o no, vivimos en un mundo cargado de mensajes codificados.
Te guste o no, vivimos como dentro de una película.
“Human Target” v2 nº1, con guión de Peter Milligan
Modotti. Una mujer del siglo XX
Lunes, 24 de septiembre de 2007
Modelo artística, actriz, fotógrafa, activista revolucionaria, espía… todas estas ocupaciones pueden serle atribuídas a Tina Modotti (1896-1942), una mujer adelantada a su tiempo, cuya biografía nos trae Ángel de la Calle en forma de novela gráfica.
Cómo el autor indica, esta italiana estuvo en todos los lugares importantes de la primera mitad del siglo pasado: Hollywood en sus albores, el México revolucionario, el Berlin de entreguerras, la España en guerra (fratricida) o el Moscú estalinista formaron parte de la vida de esta mujer, auténtico zeitgeist de la época que le toco vivir.

“Modotti: Una mujer del siglo XX” comienza con la llegada de Tina y el fotógrafo norteamericano Edward Weston a México. Modotti era en aquel tiempo modelo, discípula y amante de Weston, el cual había abandonado a su famila para emprender esta aventura mexicana con su (algo más que) aprendiz. Tina quedó impresionada por la exhuberancia del país: sus gentes, sus costumbres, y sobre todo por la situación de las clases oprimidas. Al contrario que Weston, se quedó allí hasta que la echaron.

Así empieza la relación de Tina con los ambientes comunistas que ya no dejaría hasta el final de su vida. Ángel de la Calle se sirve de Modotti para mostrarnos las grandezas y miserias de este sistema político fundamental en el desarrollo del siglo XX, pero nunca quitando protagonismo a la fotógrafa como eje fundamental de la historia. De los felices años mexicanos, en los que retrató como nadie las gentes, los paisajes y el ambiente revolucionario del país, pasando por el (injusto) exilio, hasta su terrorífica época en un Moscú orwelliano y posterior muerte en “extrañas circunstancias” de nuevo en su querido México, esta obra nos hace testigos de una vida llena de arte, pasión, lucha, desengaños y traiciones.

Paralelamente a la narración principal, el autor asturiano hace una crónica de su relación “personal” con la figura de Tina Modotti. Documentación, viajes, charlas con amigos, impresiones personales… el proceso de creación del libro queda también registrado en él, de una manera parecida a lo que hiciera Art Spiegelman en su célebre “Maus“.
Esta biografía en viñetas intenta ofrecer una visión general de la vida de la artista, sin dogmatismos, sin dar nada por sentado y exponiendo todas las versiones documentadas de los hechos. Esto es muy de agradecer tratándose de un personaje tan implicado politicamente.

En el aspecto gráfico, de la Calle utiliza un estilo esquemático, con economía de trazos, alejandose del realismo en los rostros pero sin que esto afecte al gran trabajo de documentación realizado. Las calles, los ambientes, los estados de ánimo quedan perfectamente retratados con unas pocas lineas. Quizás un poco discutible la decisión estética de dotar a los personajes de narices redondas que hacen recordar un poco a Mickey Mouse, pero tampoco molestan demasiado.
Esta obra junto con la reciente “Louis Riel” (proximamente en este blog) nos recuerdan que el cómic es un medio tan bueno como cualquier otro para contar vidas de personajes de interés.
Mini-galería de fotos de Tina Modotti
Izo
Sábado, 22 de septiembre de 2007Los habituales de este blog conocerán mi predilección por Takashi Miike y su delirante filmografía. Reseñar “Izo” era un asunto pendiente desde hace tiempo, y al fin le ha llegado la hora.

Si hay que definir este film con una palabra, esa es Nihilismo, así con mayúscula. Porque “Izo” es nihilismo destilado, en forma y fondo. Miike expone magistralmente como el concepto de “finalidad” o “sentido” es una construcción humana, el autoengaño definitivo; y esa obsesión por buscar un sentido, no solo nos autodestruye, sino que permite a la élite en el poder tenernos a todos bajo control.
Los primeros fotogramas ya nos introducen en el tema de manera espléndida: Diapositivas e imágenes documentales nos muestran el proceso de nacimiento de un niño, desde la eyaculación al parto; repentinamente nos transladamos al Japón medieval con Izo crucificado y siendo ensartado con lanzas; segimos con una secuencia de imágenes que mezclan grabaciones bélicas, explosiones nucleares y gente divirtiendose en piscinas y parques de atracciones, todo ello con un fondo musical desgarrador. Esta intro, capaz de mezclar de manera tan siniestra nacimiento, muerte, crueldad y consumismo, nos prepara para las casi dos horas siguientes de delirio existencial.

Izo es el nuevo Anticristo. No viene a la Tierra en nombre de Satán, de hecho, al igual que Jesús, sufre, muere y resucita; pero no para salvar a la humanidad, sino que para vengarse de ella. Izo es una anomalía, capaz de viajar por el espaciotiempo con el objetivo de acabar con los culpables de su muerte y portadores del poder establecido. Sus caóticos saltos le llevan a todo tipo de escenarios que ponen en evidencia la superestructura de las sociedades acomodadas . Una boda, un templo budista, el centro financiero de Tokyo, un colegio… en todos ellos Izo se da un festín de sangre; para él todos somos carne de cañon, incapaces de aceptar nuestra naturaleza y condenados por ello a la esclavitud.

Todos aquellos conceptos “aportadores de sentido” son puestos en cuestión: nación, familia, dinero, religión, sabiduría… Izo se enfrenta a ejecutivos vampíricos; responde a las palabras de un monje budista meándose delante de su cara; en un colegio perdona la vida únicamente a una clase donde la profesora enseña a los niños que “nación” es solo un sistema de control. Izo no se detiene ni ante su madre (literalmente).
No esperen congruencia narrativa en este film. “Izo” es un paseo por las patologías sociales del primer mundo y un escaparate de la crueldad humana. Un auténtico documental surrealista; un “Lonely Planet” donde el agradable viajero/narrador es sustituido por un asesino implacable, intentando demostrarnos que el concepto de finalidad es autodestructivo, incluso consigo mismo, pues su obsesión por la venganza va borrando poco a poco los retazos de humanidad que le quedan.

Ni bombas nucleares, ni ataques químicos ni asteroides, ni cambio climático… El fin del mundo ya se está produciendo dentro de cada uno de nosotros ¿Es posible arreglar el daño ya hecho?
Can you hear me now?!!
Martes, 18 de septiembre de 2007Tras siete años de sequía en lo que a discos de estudio se refiere, el trío Shellac saca nuevo LP para goce y disfrute de sus seguidores.
Shellac nace en 1993, cuando Steve Albini, Bob Weston (ingenieros de sonido/productores) y Todd Trainer (fotógrafo) deciden reunirse con la sana intención de disfrutar tocando. A pesar del renombre del que gozan en el mundo de la música (sobre todo Albini), no pretenden ganar dinero con el grupo. En su tiempo libre, y cuando a alguno se le ocurre una idea, graban un tema, y cuando tienen suficientes acumulados, sacan un disco. Sin prisas, sin publicidad, sin giras de presentación, tocando sólo donde y cuando a ellos les apetezca.

Con dos productores en una banda de tres intérpretes es fácil imaginar que sus temas estarán compuestos por infinidad de pistas, con arreglos a go-go, e instrumentos raros apareciendo por todos lados. Nada más lejos de la realidad. El sonido es básico, primitivo incluso, reducido a la unidad mínima del rock: guitarra, bajo y batería. Según Albini, uno de los objetivos de Shellac fue deshacerse de la parafernalia que acompaña hoy dia toda producción pop, y no solo en lo musical. Shellac es un grupo sin “imagen”, no encontrarán videoclips, ni fotos promocionales, ni nada, solo los músicos y su música; una música seca, minimalista, con espacios de protagonismo individual y casi sin presencia vocal. Eso si, cada palabra que sale de la boca de Albini impacta.
Para celebrar la salida del excelente (valga la redundancia) “Excellent Italian Greyhound“, les dejo un fragmento de la entrevista hecha a Steve Albini por Pablo Gil para su (recomendable) libro “El Pop después del fin del Pop“. Piensen que habla un hombre que ha producido casi 2000 discos. Mientras tanto, yo pongo una vez más la apocaliptica y adictiva “End of Radio”
¿Es posible creer en un disco publicado por una multinacional? Bueno, es tan posible como que un meteorito caiga ahora mismo frente a nosotros (rie). Las multinacionales no se preocupan por el proceso artístico, sino por la fama y el éxito en términos comerciales, y sus decisiones van a prevenir a cualquiera de ser radical. En el underground, si tu disco no vende nada, no es un desastre (rie). La gente puede tomar grandes decisiones, puede hacer cosas absurdas, locas y autodestructivas, y ése es, obviamente, un ambiente mucho más propicio para la creatividad. En el show business, si una gran compañía pone mucho dinero y el trabajo de un montón de personas depende del éxito, todo el mundo opera bajo el miedo; y el miedo al error nunca produce arte. Lo que produce el mejor arte es la inspiración única y original.
O sea, que lo de “estamos en una multinacional y hacemos lo que queremos libremente” te parece una falacia romántica. Si que se puede dar, pero lo que desea esa gente en el fondo de su corazón es participar del paradigma del mainstream exactamente igual a como está organizado, por lo que para ellos es lo apropiado. Si en el fondo de tu corazón te preocupa tener un hit y que tu vídeo salga en la tele a todas horas, entonces lo que quieres como artista es éxito comercial, algo que para mí es una aspiración bastante mundana. Velvet Revolver o Abril Lavigne hacen exactamente lo que quieren, son muy genuinos y sinceros consigo mismos.
[...]
Cuando suena una canción, ¿escuchas la canción, el sonido, la producción, la composición? No hago esa diferenciación. Hay un cliché generalizado según el cual si escribes una buena canción, todo lo demás es sencillo. O sea, que la composición es lo más importante. Pero si la composición fuera lo más importante, cada vez que vieras a un grupo de versiones adaptando un tema de The Beatles deberías pensar que es fantástico; sin embargo pensamos que es basura, un completo error. Ese cliché de que todo gira en torno a la canción es, sencillamente, una mierda. Yo creo que el efecto combinado de todo es lo que importa. Y lo que importa es la grandeza (rie). Puedes tener una nota, ¡una nota!, y si suena realmente genial no necesitas más para ser poderoso.
Citas Pop (II): Internet
Sábado, 15 de septiembre de 2007
¿No crees que los sueños e Internet son parecidos?
Ambas son áreas donde la consciencia reprimida se expresa.
“Paprika” de Satoshi Kon




















