febrero 2011

Melindie Vol. 2

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Dicen las malas lenguas que los de Melide somos peseteros. No soy quien para juzgarlo, pero una cosa si es cierta: Si este municipio  tiene más relevancia de la que la que le corresponde demográficamente (núcleo urbano de 5000 habitantes), es gracias al esfuerzo de sus comerciantes y empresarios, que pese al endémicamente desfavorable panorama político e institucional que sufrimos por aquí, ellos siguen al pie del cañón, capeando el temporal década tras década.

Entrando en el terreno del ocio nocturno, no nos faltan incluso suicidas  que, pese a los tiempos, se atreven a ofrecer propuestas alternativas a los estándares locales. Entre ellos destaca Miguel Prado y su Sala 600, que ha conseguido traer por este pequeño pueblo a gente como Triángulo de Amor Bizarro, Holywater, Estereotypo, Igloo, Betagarri, Segismundo Toxicómano, Sindicato del Crimen, Luis Piedrahita, Rober Bodegas, Luís Tosar (con The Ellas), The Unfinished Sympathy y un largo etcétera.

Pues este finde continúa su labor promotora con la segunda edición de Melindie,  donde por unos ridículos 12€ que cuesta el bono  se podrán ver  a viejos conocidos de la casa y alguna novedad. Además, con la entrada se incluye un descuento en varios hoteles aledaños, por si alguien se quiere quedar de un día para otro. Avisados quedan.

Parecidos Razonables: Kanye West vs. Gaspar Noé

Los títulos de crédito de “Enter the Void” (ya posteados en este blog) están marcando época. El mismo Tarantino los ha calificado como los mejores de la última década.  Con este panorama, no es de extrañar que empiecen a ser homenajeados en otros productos audiovisuales. Kanye  West ha sido el primero en hacerlo, en el videoclip de “All of the Lights”, dirigido por Hype Williams.

Aquí la fuente de inspiración:

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Citas Pop (XXIV): Tres Cabezas

Troll

“-¿Todos tienen tres cabezas?

-No, todos son diferentes. Ellos generan cabezas a lo largo de su ciclo de vida. No nacen con tres cabezas, usualmente nacen con una, y las otras crecen más tarde. Sólo tienen ojos en la del medio, que es su cabeza original. Las otras no tienen mentes, sólo son formaciones que simulan cabezas para asustar a los otros trolls o impresionar a las hembras.”

Trolljegeren” de André Øvredal

Justo el tipo de conversaciones que mola escuchar en un mockumentary sorbre trolls:

Ventriloquizzing

Basic CMYK

Si algo caracteriza a Fujiya & Miyagi como banda, además de su evidente influencia kraut y su excelencia videoclipera, es la enorme diferencia de nivel existente en sus álbumes entre los temazos  y el material de relleno. Por ello, pienso que para dar una valoración positiva de sus nuevos trabajos, es mejor atender a la calidad y cantidad del grano y olvidarse por completo de la paja.

En el caso de “Ventriloquizzing”, tenemos bastante grano: “Yoyo”, “Sixteen Shades of Black and Blue”, “Milestone” y la superlativa “Ventriloquizzing”. La verdad es que no entiendo como esta última, siendo la mejor del disco y llevando su mismo nombre, no fuese  seleccionada  como primer ni segundo single.

Fujiya & Miyagi – ventriloquizzing by marginalissimus

En fin, poco a poco me doy cuenta de que Fujiya & Miyagi no pasaran a la historia como grandes innovadores ni como creadores de grandes discos, pero si como de los mejores neo-krauts cuyo futurible disco de “Best of..” será la envidia de muchos que actualmente disfrutan de un mayor caché artístico y comercial.

BodyWorld

Body World - Superorganism

Quizá la más importante aportación/redescubrimiento de Chris Ware respecto al lenguaje del cómic fuese el aprovechamiento de “lo esquemático” para suministrar de golpe elevadas dosis de información al lector con una tremenda claridad expositiva, dando sentido al famoso dicho “una imagen vale más que mil palabras”. Se trata de un recurso exclusivo del tebeo, pues se sustenta en la imagen fija, y en la posibilidad del que mira en detenerse en ella el tiempo que considere necesario. Solo así es posible  crear narraciones de densidad “jamesjoyceana” en (preciosos) cuadernillos de tan solo unas decenas de páginas, como el aclamado autor viene haciendo últimamente en sus  “Acme Novelty Library”.

Chris Ware - Acme Novelty Library #18

Dash Shaw es uno de los más brillantes autores de la generación post-Ware, y de los pocos que ha utilizado las enseñanzas del maestro para crear un estilo y discurso personales alejados de la sombra del “gigante”. Un buen ejemplo de ello es su última novela gráfica, la alucinada y alucinante “BodyWorld

Publicada originalmente en la web (puede leerse aquí), llama la atención que esas tiras de jpgs, que se devoraban casi a velocidad de rueda de scroll, puestas en papel formen un volumen de más de 300 páginas. Una nueva demostración de la increíble capacidad de trabajo de Shaw, cuyo ritmo de producción encaja más en el ámbito del manga “industrial” que en el de la novela gráfica. Por supuesto, no esperen en sus páginas la exquisitez y la atención al detalle de un Crumb, un Burns o ya no digamos un Ware. Shaw no es la rehostia en ese sentido, pero lo que hace funciona de maravilla para lo que quiere contar, que es lo que de verdad interesa.

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De entrada, Shaw nos pone en contexto a través de un sencillo mapa dibujado sobre papel cuadriculado. Este mapa representa Boney Borough, un pequeño pueblo-prototipo de la nueva sociedad del bienestar post-guerra en los EEUU… no me pregunten qué guerra porque la acción se sitúa en el año 2060. Cada vez que la narración salta en el espacio, queda claramente indicado en la primera viñeta de la nueva escena, que muestra las coordenadas de la nueva localización. Puede parecer una tontería, pero este recurso produce en el lector una sensación de “visión de conjunto” tal que, poco a poco percibimos al pueblo como un superorganismo que funciona en base a los movimientos de multitud de entidades autónomas pero interconectadas… un bodyworld.

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Este “superorganismo” recibe un inesperado agente externo, el profesor de botánica Paulie Panther, neoyorkino atraído por los rumores surgidos en Internet acerca de  una misteriosa especie de planta avistada en los bosques del lugar. Los intereses de Panther van más allá de lo puramente académico, más que nada quiere experimentar  en carne propia los efectos de la planta. Panther trastoca la normalidad local, por una parte ejerciendo de camello y flirteando con jovencitas en las inmediaciones de la high school del pueblo;  por otra, poniendo involuntariamente en marcha una reacción en cadena psico-químico-socio-catárquica de impredecibles resultados.

Dash Shaw - Body World (1)

Para transmitir la idea de futuro cercano, Shaw pasa de la estética hi-tech y se centra en dar una visión estrafalaria del presente: los móviles y los ordenadores son externamente iguales a los que tenemos a principios de siglo, pero hacen más cosas; la gente utiliza ropa común, pero conjuntada en desquiciadas configuraciones, que unida a los excéntricos peinados que se gastan, nos dan una nítida imagen exterior de sus mundos interiores… como pasa ahora, pero magnificado.

Para dibujar  las secuencias narrativas “under the influence”, el autor tampoco cae en tópicos y lugares comunes, sino que recurre a elementos propios de ciertos movimientos de arte moderno muy poco explotados fuera del ámbito de la pintura. Si Ware se sirve del diseño gráfico y el uso de diagramas para superponer varias capas de información en sus planchas, Shaw lo hace a través de técnicas cubistas, expresionistas, futuristas, etc…

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“BodyWorld” constituye una imposible mezcla de opereta de instituto, arte moderno, ciencia ficción dickiana y “rollo Twin Peaks”, capaz de generar extrañeza en todas esas vertientes, con un discurso cómico a la vez que desolador sobre la eterna lucha entre el yo-individuo y el yo-parte-de-la-masa. Otro gran logro de Shaw, que si sigue trabajando a este ritmo con la misma calidad, se convertirá muy rápido en una leyenda viva del tebeo.

Postermania (XIII): Weerasethakul x Ware

Encuentro de titanes: Chris Ware ilustrando el póster de la última y laureada película de Apichatpong Weerasethakul,Uncle Boonme who can recall his past lives”. Dos artistas indispensables para entender el presente (y posiblemente el futuro) de sus respectivos campos de actividad.

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Aprovecho el post para contarles que pese a mi ya comentada incapacidad de pasar de la página 30 de “Jimmy Corrigan” (y no es por no intentarlo), me estoy poniendo al día con los Acmes más recientes y allí sí veo el genio que durante tanto tiempo se me ha “escapado”. Pero insisto: “Jimmy Corrigan” se pierde en lo formal, es ahora cuando Ware está poniendo su lenguaje al servicio de la emoción pura. 

En cuanto a “Uncle Boonme…”, comentar que Weerasethakul declaró en varias ocasiones que los tebeos populares tailandeses fueron una importante fuente de inspiración para la peli. Se la recomiendo encarecidamente.

Excuses

En breve tendremos nuevo disco de Bibio, cuyo anterior LP “Ambivalence Avenue” supuso para mi una grata sorpresa hace dos temporadas, convirtiéndose algunos temas de éste y su EP anexo “The Apple and the Tooth”, en items recurrentes en mis playlists.

Para ir abriendo boca, ya está disponible el videoclip de “Excuses”, un tema muy de la casa, con una primera parte con aires de funk sedante (en el sentido más clínico de la palabra) que evoluciona a terrenos propios del braindance polirrítmico e hipersensorial. Todo amenizado con las sincrónicos destellos elaborados por Michael Robinson.

Fear and Loathing in Spain

La sinrazón ha triunfado. El caso “Holocausto Vigalondo” se ha cobrado una importante víctima: el blog del director cántabro, perteneciente al conjunto de bitácoras auspiciadas por El País.

Nacho Vigalondo

Esta situación da mucho, mucho miedo, porque demuestra que la sinrazón absoluta, convenientemente dirigida puede causar presión real y consecuencias reales. Porque ciertos medios de ultraderecha neoliberal, con tal de anotarse tantos en su guerra sucia, no les importa poner en su diana a gente normal, que no tiene nada que ver con los tejemanejes de la “alta política” (nótese el entrecomillado), y que no es ni rica ni poderosa como para poder defenderse debidamente o para que la mierda que les echan encima no les afecte personal y/o laboralmente. Y sobre todo, porque otro medio, supuestamente sensato, orgulloso de su prestigio internacional, que presume de ser uno de los 5 elegidos para manejar el material de Wikileaks, adalid de la libertad de expresión (etc, etc)…  haga este tipo de concesiones y no sea capaz de apoyar a uno de sus colaboradores en una cuestión tan ridícula.

En fin, si el mundo fuese justo, Vigalondo escribiría un guión con su tragicómica historia, los Coen se lo comprarían, harían la película y todos aquellos que hicieron el ridículo quedarían ridiculizados para la posteridad. Volviendo a la realidad, solo espero que reabra su bitácora en otra plataforma lo antes posible y nos siga ilustrando con sus (estas si) sensatas impresiones acerca del cine, la cultura pop y por extensión, eso a lo que llamamos realidad.

Reggaeton

“(…). Creo que nuestro futuro se parecerá a un vídeo de reggaeton: la prostitución y el narcotráfico serán los grandes modelos profesionales, mientras que todos los demás —hombres y mujeres— no tendremos otro remedio que mover el culo incesantemente mientras apuntamos a cámara con nuestros dedos o nuestras pistolas. El nuevo fascismo será un fascismo en perpetua fiesta. Una fiesta del yo en el que todos los yos estarán jodidos porque, en el fondo, no serán más que mercancías con el deber de venderse y promocionarse a sí mismas a cada minuto.(…)”

(genial) Jordi Costa entrevistado en Cronicas del Hype

Top30 (XXVI): X-Force/X-Statix

A principios de los dosmiles, la entrada de Joe Quesada como Editor in Chief en Marvel supuso una auténtica revolución para la editorial en particular y el cómic mainstream americano en general. La “Casa de las Ideas” no atravesaba su mejor momento, continuando una política editorial a todas luces agotada tanto en lo creativo como en lo económico: Franquicia mutante a la deriva y sin rentabilizar el éxito de la película; Spider-man dando tumbos entre interminables reseteos y/o nefastos eventos “impactantes” que no le dejaban levantar cabeza, y el resto de series saliendo un poco del pozo noventero al que habían sido arrojadas, pero aún sin la suficiente pegada.

384-1 Spider-Man Chapter One #1

Quesada cambió todo a base de fuerza creativa renovada: Mezcló los mejores autores “de la casa” con gente de la esfera independiente y con habituales de DC/Vertigo, a los que arrastró a la competencia a golpe de talonario y promesas de libertad creativa en títulos punteros. Los resultados fueron dispares, pero el tiempo hace olvidar los fiascos y recordar los aciertos, que fueron espectaculares, y cambiaron el paradigma vigente en cuanto al modo de producir tebeos de superhéroes. Un puñado de títulos quedaron grabados en mi memoria subcultural, pero si tengo que quedarme con uno, como representante de esa nueva ola, sería el ”X-Force” de Peter Milligan y Mike Allred, y su continuación “X-Statix”.

X-Force #116 - página 8

Para explicar la naturaleza de este título empecemos con los autores: Con Milligan y Allred se juntaron el hambre y las ganas de comer en cuanto obsesión por la cultura pop y el concepto de “fama”. Ya habían colaborado esporádicamente en alguna cosita, pero la que nos ocupa fue su gran obra conjunta, dónde sus universos se fusionaron para formar un todo que mejoraba a cada una de sus partes. El dominio de la imaginería pop por parte Allred unido a la capacidad de Milligan para captar el pulso de los tiempos dieron como resultado una obra disfrutable a varios niveles, llena de referencias a temas de actualidad y que se adelantó a su tiempo en esto de exponer el funcionamiento del star system, por dentro y por fuera, con sus grandezas y miserias.

X-Force 118

“X-Force” no era un título nuevo. Se trataba de una cabecera creada para gloria y lucimiento de Rob Liefeld diez años atrás, en plena era de los dibujantes hot. En una especie de metarreferencia al “nuevo orden” instaurado por Quesada, los autores ubicaron allí a sus nuevos personajes, que no tenían relación alguna con lo visto en los 115 números anteriores. La nueva “Fuerza-X” estaba compuesta por mutantes, pero no eran temidos ni odiados, sino que formaban parte del show business con todo lo que ello conlleva: merchandising, asesores de imagen, clubs de fans, acoso de la prensa… pero Milligan no se limita a clichés más o menos establecidos y hurga todo lo que puede en la herida de eso de “querer ser alguien” con una profundidad poco usual para la época: Nuestros “héroes”  padecían una obsesión enfermiza por ser “lo más”, no podían soportar que sus propios compañeros (incluso parejas) les superaran en popularidad.  Hasta aquellos que se alistaban por otras razones, como Orphan, acababan infectados con el virus-fama tras un tiempo en el equipo.  En un primer golpe de genialidad, el primer episodio presentaba a una serie de personajes, con su contexto vital, esbozando líneas de desarrollo futuro para los mismos, pero al final del capítulo… casi todos acababan muertos en una misión, siendo sus sustitutos y un par de supervivientes los verdaderos protagonistas del resto de la serie. A los lectores nos quedaba claro que allí los superhéroes, como sería lo lógico,  mueren fácilmente, y los (miles de) candidatos para sustituir vacantes lo saben, pero no les importa. ¿Puede existir una metáfora mejor para explicar lo que ocurre con Gran Hermano y otras telerrealidades, en las que los concursantes se exponen voluntariamente a sepultar toda  su vida anterior por cinco minutos de fama y un puñado de bolos en discotecas?

X-Force #116 - página 22

Pese a la apariencia “liviana” y poppie del tebeo a primer golpe de vista, lo cierto es que allí se desarrollaba un contexto de  ultraviolencia, lujuria y tratamiento realista de las relaciones humanas poco compatible con el mítico sello censor “Comics Code Authority”. En una maniobra sin precedentes, Marvel prescinde del código, primero en este título y poco después en todos los demás, imponiendo su propia calificación por edades. Toda una revolución para el mainstream americano, subyugado a los dictados  del Code desde los años cincuenta. Diez años después (hace unos días, de hecho) la anquilosada DC Comics se ha atrevido a dar el paso, dejando este nefasto símbolo ”castrador” virtualmente muerto.

Comics codeNo Code!

El apartado gráfico resultó también un auténtico festín. Allred no se adocenó por el hecho de trabajar a sueldo para la “gran industria”, y dejó un buen montón de momentos alucinógenos, llenos  de experimentación y unos cuantos guiños al imaginario colectivo visual. Como no podía ser de otra forma, el artista fue incapaz de mantener el ritmo de entrega mensual y tuvo que dejar en manos de  terceros algún que otro episodio suelto, pero hasta en este impopular asunto el editor Axel Alonso dio en el clavo contratando a unos sustitutos de auténtico lujo: Duncan Fegredo, Darwin Cooke, Paul Pope… una sucesión de estrellas que casi hacían desear que a Allred se le echara el tiempo encima más a menudo.

X-Force #123 - página 18 

En fin, un tebeo de los que hacen época, tanto por su calidad como por lo que demostró: que las fronteras entre lo mainstream y lo alternativo pueden ser extremadamente finas y que ningún género es inherentemente malo para tratar según que temas, todo depende del talento que haya detrás para poner la cosa en marcha.

Anteriormente en Top30:
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