
Te guste o no, vivimos en un mundo en el que todo tiene significado.
Te guste o no, vivimos en un mundo cargado de mensajes codificados.
Te guste o no, vivimos como dentro de una película.
«Human Target» v2 nº1, con guión de Peter Milligan

Te guste o no, vivimos en un mundo en el que todo tiene significado.
Te guste o no, vivimos en un mundo cargado de mensajes codificados.
Te guste o no, vivimos como dentro de una película.
«Human Target» v2 nº1, con guión de Peter Milligan

Modelo artística, actriz, fotógrafa, activista revolucionaria, espía… todas estas ocupaciones pueden serle atribuídas a Tina Modotti (1896-1942), una mujer adelantada a su tiempo, cuya biografía nos trae Ángel de la Calle en forma de novela gráfica.
Cómo el autor indica, esta italiana estuvo en todos los lugares importantes de la primera mitad del siglo pasado: Hollywood en sus albores, el México revolucionario, el Berlin de entreguerras, la España en guerra (fratricida) o el Moscú estalinista formaron parte de la vida de esta mujer, auténtico zeitgeist de la época que le toco vivir.
«Modotti: Una mujer del siglo XX» comienza con la llegada de Tina y el fotógrafo norteamericano Edward Weston a México. Modotti era en aquel tiempo modelo, discípula y amante de Weston, el cual había abandonado a su famila para emprender esta aventura mexicana con su (algo más que) aprendiz. Tina quedó impresionada por la exhuberancia del país: sus gentes, sus costumbres, y sobre todo por la situación de las clases oprimidas. Al contrario que Weston, se quedó allí hasta que la echaron.

Así empieza la relación de Tina con los ambientes comunistas que ya no dejaría hasta el final de su vida. Ángel de la Calle se sirve de Modotti para mostrarnos las grandezas y miserias de este sistema político fundamental en el desarrollo del siglo XX, pero nunca quitando protagonismo a la fotógrafa como eje fundamental de la historia. De los felices años mexicanos, en los que retrató como nadie las gentes, los paisajes y el ambiente revolucionario del país, pasando por el (injusto) exilio, hasta su terrorífica época en un Moscú orwelliano y posterior muerte en «extrañas circunstancias» de nuevo en su querido México, esta obra nos hace testigos de una vida llena de arte, pasión, lucha, desengaños y traiciones.

Paralelamente a la narración principal, el autor asturiano hace una crónica de su relación «personal» con la figura de Tina Modotti. Documentación, viajes, charlas con amigos, impresiones personales… el proceso de creación del libro queda también registrado en él, de una manera parecida a lo que hiciera Art Spiegelman en su célebre «Maus«.
Esta biografía en viñetas intenta ofrecer una visión general de la vida de la artista, sin dogmatismos, sin dar nada por sentado y exponiendo todas las versiones documentadas de los hechos. Esto es muy de agradecer tratándose de un personaje tan implicado politicamente.

En el aspecto gráfico, de la Calle utiliza un estilo esquemático, con economía de trazos, alejandose del realismo en los rostros pero sin que esto afecte al gran trabajo de documentación realizado. Las calles, los ambientes, los estados de ánimo quedan perfectamente retratados con unas pocas lineas. Quizás un poco discutible la decisión estética de dotar a los personajes de narices redondas que hacen recordar un poco a Mickey Mouse, pero tampoco molestan demasiado.
Esta obra junto con la reciente «Louis Riel» (proximamente en este blog) nos recuerdan que el cómic es un medio tan bueno como cualquier otro para contar vidas de personajes de interés.
Los habituales de este blog conocerán mi predilección por Takashi Miike y su delirante filmografía. Reseñar «Izo» era un asunto pendiente desde hace tiempo, y al fin le ha llegado la hora.

Si hay que definir este film con una palabra, esa es Nihilismo, así con mayúscula. Porque «Izo» es nihilismo destilado, en forma y fondo. Miike expone magistralmente como el concepto de «finalidad» o «sentido» es una construcción humana, el autoengaño definitivo; y esa obsesión por buscar un sentido, no solo nos autodestruye, sino que permite a la élite en el poder tenernos a todos bajo control.
Los primeros fotogramas ya nos introducen en el tema de manera espléndida: Diapositivas e imágenes documentales nos muestran el proceso de nacimiento de un niño, desde la eyaculación al parto; repentinamente nos transladamos al Japón medieval con Izo crucificado y siendo ensartado con lanzas; segimos con una secuencia de imágenes que mezclan grabaciones bélicas, explosiones nucleares y gente divirtiendose en piscinas y parques de atracciones, todo ello con un fondo musical desgarrador. Esta intro, capaz de mezclar de manera tan siniestra nacimiento, muerte, crueldad y consumismo, nos prepara para las casi dos horas siguientes de delirio existencial.

Izo es el nuevo Anticristo. No viene a la Tierra en nombre de Satán, de hecho, al igual que Jesús, sufre, muere y resucita; pero no para salvar a la humanidad, sino que para vengarse de ella. Izo es una anomalía, capaz de viajar por el espaciotiempo con el objetivo de acabar con los culpables de su muerte y portadores del poder establecido. Sus caóticos saltos le llevan a todo tipo de escenarios que ponen en evidencia la superestructura de las sociedades acomodadas . Una boda, un templo budista, el centro financiero de Tokyo, un colegio… en todos ellos Izo se da un festín de sangre; para él todos somos carne de cañon, incapaces de aceptar nuestra naturaleza y condenados por ello a la esclavitud.

Todos aquellos conceptos «aportadores de sentido» son puestos en cuestión: nación, familia, dinero, religión, sabiduría… Izo se enfrenta a ejecutivos vampíricos; responde a las palabras de un monje budista meándose delante de su cara; en un colegio perdona la vida únicamente a una clase donde la profesora enseña a los niños que «nación» es solo un sistema de control. Izo no se detiene ni ante su madre (literalmente).
No esperen congruencia narrativa en este film. «Izo» es un paseo por las patologías sociales del primer mundo y un escaparate de la crueldad humana. Un auténtico documental surrealista; un «Lonely Planet» donde el agradable viajero/narrador es sustituido por un asesino implacable, intentando demostrarnos que el concepto de finalidad es autodestructivo, incluso consigo mismo, pues su obsesión por la venganza va borrando poco a poco los retazos de humanidad que le quedan.

Ni bombas nucleares, ni ataques químicos ni asteroides, ni cambio climático… El fin del mundo ya se está produciendo dentro de cada uno de nosotros ¿Es posible arreglar el daño ya hecho?
Tras siete años de sequía en lo que a discos de estudio se refiere, el trío Shellac saca nuevo LP para goce y disfrute de sus seguidores.
Shellac nace en 1993, cuando Steve Albini, Bob Weston (ingenieros de sonido/productores) y Todd Trainer (fotógrafo) deciden reunirse con la sana intención de disfrutar tocando. A pesar del renombre del que gozan en el mundo de la música (sobre todo Albini), no pretenden ganar dinero con el grupo. En su tiempo libre, y cuando a alguno se le ocurre una idea, graban un tema, y cuando tienen suficientes acumulados, sacan un disco. Sin prisas, sin publicidad, sin giras de presentación, tocando sólo donde y cuando a ellos les apetezca.

Con dos productores en una banda de tres intérpretes es fácil imaginar que sus temas estarán compuestos por infinidad de pistas, con arreglos a go-go, e instrumentos raros apareciendo por todos lados. Nada más lejos de la realidad. El sonido es básico, primitivo incluso, reducido a la unidad mínima del rock: guitarra, bajo y batería. Según Albini, uno de los objetivos de Shellac fue deshacerse de la parafernalia que acompaña hoy dia toda producción pop, y no solo en lo musical. Shellac es un grupo sin «imagen», no encontrarán videoclips, ni fotos promocionales, ni nada, solo los músicos y su música; una música seca, minimalista, con espacios de protagonismo individual y casi sin presencia vocal. Eso si, cada palabra que sale de la boca de Albini impacta.
Para celebrar la salida del excelente (valga la redundancia) «Excellent Italian Greyhound«, les dejo un fragmento de la entrevista hecha a Steve Albini por Pablo Gil para su (recomendable) libro «El Pop después del fin del Pop«. Piensen que habla un hombre que ha producido casi 2000 discos. Mientras tanto, yo pongo una vez más la apocaliptica y adictiva «End of Radio»
¿Es posible creer en un disco publicado por una multinacional? Bueno, es tan posible como que un meteorito caiga ahora mismo frente a nosotros (rie). Las multinacionales no se preocupan por el proceso artístico, sino por la fama y el éxito en términos comerciales, y sus decisiones van a prevenir a cualquiera de ser radical. En el underground, si tu disco no vende nada, no es un desastre (rie). La gente puede tomar grandes decisiones, puede hacer cosas absurdas, locas y autodestructivas, y ése es, obviamente, un ambiente mucho más propicio para la creatividad. En el show business, si una gran compañía pone mucho dinero y el trabajo de un montón de personas depende del éxito, todo el mundo opera bajo el miedo; y el miedo al error nunca produce arte. Lo que produce el mejor arte es la inspiración única y original.
O sea, que lo de «estamos en una multinacional y hacemos lo que queremos libremente» te parece una falacia romántica. Si que se puede dar, pero lo que desea esa gente en el fondo de su corazón es participar del paradigma del mainstream exactamente igual a como está organizado, por lo que para ellos es lo apropiado. Si en el fondo de tu corazón te preocupa tener un hit y que tu vídeo salga en la tele a todas horas, entonces lo que quieres como artista es éxito comercial, algo que para mí es una aspiración bastante mundana. Velvet Revolver o Abril Lavigne hacen exactamente lo que quieren, son muy genuinos y sinceros consigo mismos.
[…]
Cuando suena una canción, ¿escuchas la canción, el sonido, la producción, la composición? No hago esa diferenciación. Hay un cliché generalizado según el cual si escribes una buena canción, todo lo demás es sencillo. O sea, que la composición es lo más importante. Pero si la composición fuera lo más importante, cada vez que vieras a un grupo de versiones adaptando un tema de The Beatles deberías pensar que es fantástico; sin embargo pensamos que es basura, un completo error. Ese cliché de que todo gira en torno a la canción es, sencillamente, una mierda. Yo creo que el efecto combinado de todo es lo que importa. Y lo que importa es la grandeza (rie). Puedes tener una nota, ¡una nota!, y si suena realmente genial no necesitas más para ser poderoso.

«Paprika» de Satoshi Kon
Hace unos dos años, leyendo un artículo de «Investigación y Ciencia» me encuentro con el análisis, por parte de un reputado psicólogo americano, de un extraño libro originario del siglo XV, el «Voynich» (nombre tomado de su primer dueño de la era moderna).

Este volumen manuscrito de más de 200 páginas está lleno de desconcertantes ilustraciones de plantas inexistentes, diagramas estelares, y mujeres desnudas bañándose en un líquido verde dentro de cañerías gigantes. Pero lo más raro del libro es que sus textos están escritos en un extraño «lenguaje» con un conjunto de caracteres nunca vistos en otro documento.
No hay referencias históricas sobre la traducción o desciframiento del manuscrito en épocas premodernas. Tras la II Guerra Mundial, con los conocimientos adquiridos en criptografía, multitud de expertos en el tema comenzaron a descifrar gran cantidad de textos antiguos cuyo contenido permanecía oculto hasta el momento; lo consiguieron con todos menos con el Voynich.

Lo misterioso del texto, en cojunto con las bizarras ilustraciones, dió pie a todo tipo de teorías sobre los contenidos del volumen: recetario, herbario, tratado de alquimia, vestigio de una civilización desaparecida etc, etc. El autor del artículo que leí buscaba nuevos enfoques para resolver el enigma, y dió con el más probable: se trataría de un engaño genialmente urdido para sacar pasta a un aristócrata de la época obsesionado con el ocultismo. Aún así, un analisis estadístico del texto descubre que éste goza de una pasmosa regularidad, imposible de generar por puro azar. El psicólogo propone interesantes explicaciones a tales propiedades.

A pesar del enfoque absolutamente racionalista del artículo, al mirar las ilustraciones que incluía del «Voynich» no pude evitar una sensación de «regomello» del copón. El creador de semejante obra maestra de lo bizarro solo puede ser calificado de genio.
El quinto item de mi último post-meme iba a ser «Una copia, digital o no, del manuscrito Voynich completo». Al final no pudo ser, porque descubrí que tal copia existe en la red!. Sacada del eMule y con intención de que todos puedan maravillarse con ella, la pongo en descarga directa aquí.

Si quieren saber más sobre el libro más raro del mundo, les recomiendo este artículo de Marcelo dos Santos, que incluye la historia conocida del manuscrito así como un resumen de lo contado en «Investigación y Ciencia». El mismo dos Santos tiene un blog dedicado al Voynich y un libro publicado que seguramente leeré.
En los últimos tiempos hemos asistido a reuniones (puntuales o no) de mitos como «The Police«, «Pink Floyd«, «The Pixies» o «Led Zeppelin«. Pequeñeces comparadas con la que va a ser la madre de todas las reuniones: El staff completo de «La Hora Chanante» vuelve con nuevo programa en La Dos de TVE. Hagan un hueco en sus agendas para el 19 de Septiembre a las 23h, porque allí se encontraran con Joaquín Reyes y cia. tras más de un año de sequia.
En el blog Pixel y Dixel pueden ver una recopilación de las promos de «Muchachada Nui«. Para celebrar la noticia (que ya corrió por ahí todo el verano, y yo sin enterarme), dejo aquí uno de los más célebres sketches de la antigua etapa, la versión chanante del documental «La Vida de Michael Jackson» :
Otro meme. Esta vez cogido del blog de Marcus. Si él orientó sus deseos hacia la electrónica, yo le voy a dar un toque intramuril. Aquí van 5 items que me gustaría tener en mi mediateca, pero por desgracia no han sido puestos a disposición del público:



Siempre discurriendo para sacarme posts fáciles de la manga, inauguro con éste la serie «Citas Pop«.
Nos guste o no, la mayoría de los conocimientos del ser humano medio son aportados por la cultura pop. Eso explica que cualquier español puede nombrar fácilmente 20 estados de los EEUU a la vez que desconoce cuáles son las 5 ciudades más grandes de nuestro vecino Portugal; o que nuestras piezas de música clásica favoritas «casualmente» salgan en alguna película; o que la «filosofía Jedi» sea más influyente que la de ________ (rellenar con casi cualquier nombre); o que….
Pues para ir acorde con los tiempos, iré poniendo en este espacio citas extraidas de cualquier forma de cultura «no sesuda» que me parezcan interesantes, ya sea por su inteligencia, bizarrez o gracia.
Y para inaugurar la serie, dejo la madre de todas las citas pop. Si no la conocen, no viven en la Tierra:

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad
«Amazing Fantasy» nº15, con guión de Stan Lee

Adam, un neonazi de «mano fácil» consigue la condicional a cambio de trabajos para la comunidad. Así, se convierte en el ayudante de un cura, Ivan, de personalidad inquebrantablemente positiva, pero con el que no se puede discutir. Completando el grupo de trabajo están un musulmán atracador aspirante a terrorista y un obeso ex-tenista alcoholico con historial de abusos sexuales.

Es probable que la idea que se hagan sobre una película con semejante escenario inicial es, o bien la de un dramón pro-oscar o bien una tonticomedia políticamente incorrecta de los Farrelli. Pues nada de eso; lo que se van a encontrar es una comedia negrísima que ahonda en importantes aspectos de la naturaleza humana. Inteligencia sin renunciar al entretenimiento.
«Adams æbler«, o «Las Manzanas de Adán» (sin estreno en España) ha sido perpetrada por el danés Anders Thomas Jensen, prolífico guionista y director con historial en el movimiento «Dogma 95» (que vicio el mío de sacarlo en el blog). Casualmente Ulrich Thomsen (espléndido interpretando a Adam) y Paprika Steen ya habían trabajado juntos en el primer dogma, «Celebración«.

La historia está estructurada como si de una parábola bíblica se tratase: El párroco le propone a Adam fijarse un objetivo; el skinhead, tomándoselo a coña, manifiesta su intención de hacer una tarta con las manzanas del arbol del jardín. A la vez que extraños sucesos (plagas, accidentes) dificultan a Adam la realización de tal meta, éste se da cuenta de que Ivan es un desgraciado incapaz de ayudar a la gente, cuyo nivel de autoengaño sobrepasa toda lógica. Adam se marca otro objetivo: hacerle entrar en razón (aunque sea a hostias).

Jensen nos invita a reflexionar acerca de hasta que punto es admisible el rechazo de la «realidad» para sobrevivir en este mundo, y también sobre la sádica necesidad que tenemos los humanos de transmitir nuestra frustración a los que nos rodean.
Dense un garbeo por el eMule y llevensela «a la saca». No les defraudará.
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