Probablemente gracias a la poderosísima idea de concebir un accidente de coche como fuente de placer erótico, “Crash” ha disfrutado de un altísimo nivel en sus portadas a lo largo de su vida editorial. Aquí quedan unas cuantas:



Ilustración de Shintaro Kago para la cubierta de “Virgin In”, el último single de DJ Technorch. Sacando partido al feeling lisérgico asociado al cubo de Rubik. (click para ampliar)
DJ TECHNORCH – VIRGIN IN by DJ TECHNORCH
The White Stripes fueron unos visionarios a nivel de marketing. En esta era hipertrofiada de contenidos cada vez más músicos tienen claro que para seguir en el candelero necesitan una buena imagen de marca que los haga destacar entre la sobreabundante oferta que desborda al consumidor. Y si esa imagen se puede obtener gastando poco dinero, mejor que mejor.
Moritz Von Oswald se ha acoplado a la tendencia con su último proyecto, el Moritz Von Oswald Trio. Llevan editados tres discos con el mismo y ya inconfundible patrón minimalista, que además encaja a la perfeción con su música.



Moritz Von Oswald Trio – Nothing 4
Una cosa que me encanta de “Incognito” es cómo Brubaker y Philips mezclan la estética de cierta serie B “años 50”, que remite a primitivas e inocentes edades pop, con unas historias duras y “a ras de suelo” dignas del mejor género negro. Esta portada lo ejemplifica de maravilla. Fíjense como destacan en rojo, por un lado la pistola de rayos tipo Marvin el Marciano y por otro la sangre chorreando por la naríz del tipo.
Portadas de Charles Burns para unas imaginarias (y muy alienígenas) revistas inspiradas en los universos/estados de consciencia paralelos de su última obra, la magnífica “X’ed Out” :



Y a continuación, la portada real para la alucinante edición limitada de “X’ed Out”, remontada a formato cuadrado, en blanco y negro y con los diálogos escritos en lenguaje alien (la quiero!!!):


Boceto de Brian Bolland de su etapa como portadista en la cabecera de Wonder Woman allá por los noventa. La ilustración fue rechazada por la editorial:

Suprema maestría en el uso de los lápices aparte, me encanta el sentido del humor entre pervertido y cruel que Bolland imprime en muchos de sus trabajos. Especialmente inspirado estuvo en sus portadas para WW, sometiendo a la pobre Diana a todo tipo de perrerías: