El videoclip de “uni acronym”, el nuevo tema de Alva Noto y Anne-James Chaton, es sencillamente a-c-o-j-o-n-a-n-t-e:
Música
Afro Noise

En lo musical, pienso que mi nivel de tolerancia al “ruido” es bastante alto, pero Whitehouse siempre ha sido esa pequeña espina clavada en mi costado. Fueron varios y espaciados en el tiempo mis intentos de escucha desde que Miguel Ángel Martín mencionaba a la banda en sus tebeos, allá por los noventa, pero la filosofía sónica de William Bennett y cia. siempre me superó. Realmente me daba la impresión de que aquello era el resultado de algún tipo de terapia artística llevada a cabo en el ala de psicopatología de un inmundo manicomio-prisión dejado de la mano de Dios.
Las cosas han cambiado un poco gracias a “Afro Noise”, lo último de Bennett esta vez en solitario bajo el nombre de Cut Hands. El escocés ha mantenido su discurso ultra-radical pero dándole un empaque muy diferente. Donde antes había ecos de noticiarios de sucesos mal sintonizados y alaridos de rabia incontenida, ahora encontramos silencio vocal absoluto, si en Whitehouse primaban una maraña de secuencias rítmicas distorsionadas a tope, ahora con Cut Hands tenemos ritmos africanos esotéricos acompañados de tonos en frecuencias que llegan al cerebro sin tener que pasar por el tímpano. Ruido-ruido convertido en ruido cristalino. Más agradable al oído, pero de efectos sobre el estado de ánimo muy parecidos a los conseguidos por el legado de violencia cacofónica dejado por Whitehouse.
Cut Hands – "Welcome to the Feast of Trumpets"
“Afro Noise” es como un ritual de vudú celebrado en un lejano futuro post-humano, transmitido hacia el pasado para que tengamos constancia de lo que nos espera.
De compras por Ámsterdam
En esta Las Vegas europea hay sitio también para el vicio subcultural. Dejo registro de mi periplo por la cara B de una ciudad más conocida por los coffee shops, la prostitución legalizada, los canales… y los turistas españoles. Sin coña, éramos como el 60% de la masa total guiri.
Lambiek
Caótica librería especializada en cómic considerada la más antigua de Europa. Para perderse un día entero, llena de material en holandés, inglés y francés. Nada de saldos y precios más bien altos. No cargué demasiado: El “24 Hour Comics Day” de Ámsterdam, el catálogo de la exposición “The Amsterdam of Theo Van Den Boogard” (pena que finalizara dos días antes de que me enterara de su existencia), y el alucinógeno manga “The Box Man” de Imiri Sakabashira.
English Bookshop
Librería generalista en lengua inglesa cargada de saldos. Material de ocasión bastante reciente e interesante, comics incluidos. “The Sweeter Side of R. Crumb” a 10€, TPBs de Marvel a 5€, fastuosos extras del Comics Journal a 9€ (precio original: 26€). Situada en pleno centro, merece la pena echar un vistazo por allí.
Concerto
Que no cunda el pánico por el incendio del almacén de PIAS. En Concerto aún tienen buen stock de los sellos más cool del panorama actual: Warp, Touch, Planet Mu, Hyperdub, 4AD, Modern Love,Type, Rephlex… Precios no muy ajustados para las novedades pero jugosas ofertas en CDs mitiquísimos aunque menos recientes. Hice acopio de clásicos personales y highlights de lo que va de año, por aquello de tenerlos en formato físico y dar “un peso a gañar”.
Fame
Megastore situada en la Plaza Dam. De apariencia mainstream vista desde fuera, pero con bastante chicha en el interior. Todo el rato que estuve dentro sonó el “Cosmogramma” de Flying Lotus. Bastantes ofertas. Cayeron el propio FlyLo, Justice, Bibio y el largamente aclamado por aquí “Chromophobia” del Gui Boratto.
Waterlooplein Flea Market
Mercadillo bastante extenso y variado. Abre a diario, no solo un día a la semana como suele pasar con los flea markets. A destacar la baratez de los libros de segunda mano, que parecía se vendían al peso. No había tiempo para explorar demasiado, pero me llevé por 2.50€, en plan souvenir nostálgico, tres álbumes en holandés de Yoko Tsuno, entre ellos “El Órgano del Diablo” (o “Het Helse Orgel”), tebeo que me impacto en mi más tierna infancia.
Esto fue Ámsterdam para mí en lo que atañe a la temática del blog. Hay mucho más en otros ámbitos, y les recomiendo que pasen por allí para verlo.
Covermania (XVII): Virgin In
Ilustración de Shintaro Kago para la cubierta de “Virgin In”, el último single de DJ Technorch. Sacando partido al feeling lisérgico asociado al cubo de Rubik. (click para ampliar)
Demiurge

Pan Sonic echaron el cierre el año pasado. Afortunadamente, su legado musical continúa vivito y coleando más allá de Vainio y Väisänen por separado. Un ejemplo de ello es Emptyset, el proyecto de James Ginzbur y Paul Purgas, que acaban de sacar su segundo LP, “Demiurge”.

La inspiración “pansónica” de este dúo de Bristol es evidente, pero eso no quiere decir que anden faltos de personalidad. Tiran más de lo subsónico que de lo estridente; el ruido eléctrico y los violentos golpes tonales están ahí, pero la filosofía aplicada para combinarlos se acerca más al ambient y al tecno que al terrorismo sónico de los finlandeses.
emptyset – Function SUB003 / SUBCD001 by Multiverse
Para aquellos que lo han intentado alguna vez con Pan Sonic o Mika Vainio para acabar atragantados, recomiendo este “Demiurge”, que pese a la gama de sonidos que lo componen, es posible escucharlo de principio a fin de una sentada, con cierta probabilidad de que pique el gusanillo de adentrarse en terrenos más extremos.
Retratos (II): Gui Boratto por Patrick Ledger
Patrick Ledger captando a Gui Boratto “en su salsa”. Si quieren ver más de este excelente ilustrador, pásense por aquí.
En cuanto a Boratto, si no han escuchado aún su “Chromophobia”, no sé a que están esperando.
93 Million Miles

En un arrebato asociativo friki-freudiano, no puedo evitar relacionar a Africa Hitech, el proyecto colaborativo de Mark Pritchard y Steve Spacek con la figura de Jack Kirby. Porque con ese nombre y ese sonido, da la impresión que su música viene de la imaginaria y afro-futurista Wakanda, creada uniendo la tradición folclórica del país con tecnología basada en vibranium (lo sé, se me va mucho la olla).

Paranoias aparte, y pese a la estética escogida para presentarlo, “93 Million Miles” va más allá de las omnipresentes influencias africanas en la música electrónica. Tomando como base rotundos bajos subsónicos “tribalistas”, Pritchard y Spacek consiguen generan un discurso propio y novedoso combinando elementos explorados con anterioridad es sus dilatadas carreras.
Africa HiTech – 93 Million Miles
De esta forma, tanto este LP como el resto de la obra de Africa Hitech se erige como una especie de versión alternativa del dubstep, un what if de como habría evolucionado el género dando más peso en su ecuación a la electrónica experimental.
Les dejo el recién salido videoclip de “Out in the Streets” y la recomendación de elegir un equipo que no se quede corto en potencia de graves para experimentar el disco en toda su vibrante magnitud.
Actividades Paranormales

No paran de salir críticas y reseñas de “Insidious” destacando su calidad y efectividad a pesar de que realmente no ofrece nada nuevo. Estoy en total desacuerdo.
Porque, en efecto, la nueva peli de James Wan va cargada de referencias temáticas y estilísticas mil veces vistas en otros filmes, pero lo que la hace única es la propiedad de aglutinar semejante cantidad de conceptos en un contexto coherente: casas encantadas, viaje astral, dimensiones ocultas, niños endemoniados, expresionismo alemán, estética neogótica, humor parapsicológico (a lo Cazafantasmas, para entendernos), recursos shyamalanianos… En ese sentido el referente más cercano a la cinta sería “Lost”, capaz de mezclar sin complejos a Stephen King con estética egipcia o la filosofía cristiana con experimentos de física cuántica. Ambos productos, hijos predilectos de la posmodernidad.

Y ya que sale el tema “catálogo de actividades paranormales”, no puedo dejar de recomendar la escucha de “Paranormale Aktivitat”, la ultimísima referencia del sello Rephlex. Ópera prima de Zwischenwelt, nuevo proyecto liderado por el mítico Gerald Donald, revisa en clave electropop futurista una serie de conceptos ligados a la parapsicología. Con unos temas de título tan sugerente como “Apparition”, “Multiple Existence” o “Cryptic Dimension” el disco oscila entre lo siniestro y lo paródico, pero siempre con un trasfondo obsesivo que te deja ciertas frases y melodías pegadas en el cerebro sin que te puedas deshacer de ellas. Enigmáticamente adictivo.
Claire Denis Film Scores (1996-2009)

Por la belleza de las imágenes, creo que sería capaz de ver cualquier film de Claire Denis con el “mute” puesto sin aburrirme. Eso no quita que la banda de sonido contribuya de sobremanera a convertir la filmografía de la realizadora francesa en un sumun de excelencia audiovisual.
Una buena parte de la culpa de ese buen hacer sonoro la tiene la banda británica Tindersticks, inseparables “compañeros de viaje” de la Denis desde que ella les contratara para musicalizar “Nénette et Boni” allá por el 95. Mucho he buscado de algunas de estas bandas sonoras por torrents, mulas y soulseeks con resultados infructuosos, porque, como descubrí posteriormente, nunca había sido publicadas…hasta ahora.

En un glorioso box set de 5 discos, el sello Constellation saca a la luz un material que merecía existir como obra aislada del contexto audiovisual para el que fue creado. Me imagino que para los Tindersticks ha tenido que ser muy duro ver su discografía diezmada durante tanto tiempo, porque estas seis bandas sonoras realmente aportan una nueva dimensión a su trayectoria artística.
Escuchándolas todas, así de corrido, cabe destacar la increíble capacidad de adaptación de Stuart Staples y compañía a las necesidades de cada film, apoyando al resto de los elementos de la narración. Tenemos desde melodías pastorales a minimalismo post-rock, pasando por jazz brumoso y ritmos africanos. Mucho deberían aprender de ellos otros profesionales de la banda sonora que no hace otra cosa que repetirse… y no miro a nadie, Danny Elfman y Hans Zimmer.
En fin una alegría más para los oídos de este 2011 que está dando agradables sorpresas en lo musical.
Ambient

“En enero de 1975 tuve un accidente, un taxi me atropelló. No estaba seriamente herido, pero estaba confinado en la cama con una posición rígida y estática. Mi amigo Judy Nylon me visitó y me trajo un disco de música de arpa del siglo XVIII. Después de que se marchase, y con bastante dificultad, puse el disco. Cuando ya estaba acostado, me di cuenta de que el volumen era extremadamente bajo y que uno de los canales del estéreo no funcionaba. Como no tenía la energía suficiente para levantarme y arreglarlo, el disco era casi inaudible. Estaba acostado en una semipenumbra, y entonces empecé a escuchar ese disco como nunca antes había escuchado música alguna. Era realmente una experiencia muy bella. Tenía la sensación de icebergs. No podía oír más que ocasionalmente pequeñas ráfagas de notas que me llegaban por encima del ruido de la lluvia de afuera, y enseguida volvían a marcharse a la deriva. Y empecé a reflexionar sobre la música como ambiente…”
Brian Eno
Banda sonora del post: Brian Eno - “Discreet Music”
Comentarios recientes