Entradas con la etiqueta ‘David Cronenberg’

Lo Mejor de 2012: Cine

Domingo, 30 de diciembre de 2012

Intramuros - Top 10 Cine 2012

Top 10 

10 Hara-Kiri: Muerte de un Samurai (Takashi Miike, 2011) Hara-Kiri: Muerte de un Samurai (Takashi Miike, 2011)
Una tremenda pieza sobre la falsedad y la hipocresía escondidas detrás de la palabra “honor”. Es un remake, pero a Miike le viene como anillo al dedo, demostrando que sabe contenerse cuando hace falta.
9 Diamond Flash (Carlos Vermut, 2012) Diamond Flash (Carlos Vermut, 2012)
La gran revelación española de la temporada. Vermut saca tremendo partido a los (supuestamente escasos) recursos de los que dispone para desplegar un extensísimo universo fantástico en off, sirviéndose fundamentalmente de escenas de diálogos con un soberbio reparto  femenino llevando el peso de los mismos. Otro cine es posible!!.
8 Casa de Tolerancia (Bertrand Bonello, 2011) Casa de Tolerancia (Bertrand Bonello, 2011)
Hauntología de la prostitución. Bonello explora el sentimiento de nostalgia (de lo no vivido) remitiéndonos a un universo misterioso y cruel hacia el que la nostalgia no parece tener cabida. Una vez vista la peli, cambiaremos de opinión.
7 Revenge: A Love Story (Wong Ching-Po, 2010) Revenge: A Love Story (Wong Ching-Po, 2010)
Depuradísimo thriller de amor/venganza que pone en entredicho la supremacía de Park Chan-Wook en éstas lides. Puro nervio, pura rabia incontenida y puro placer culpable cuando vemos al protagonista aplicando crueldad extrema sobre esa calaña abusadora de poder que tanto abunda por aquí en estos tiempos.
 
6 Take Shelter (Jeff Nichols, 2011) Take Shelter (Jeff Nichols, 2011)
El Apocalipsis va por dentro. Jeff Nichols lo comprende muy bien y nos lo cuenta a su manera: metaforizando el estado social de las cosas a través de simbología bíblica, con la enfermedad mental como puente. 
5 Shame (Steve McQueen, 2011) Shame (Steve McQueen, 2011)
Detrás de esta historia sobre la adicción al sexo se esconde un certero retrato del urbanita estándar del siglo XXI. Grandes interpretaciones y un inteligente diseño de producción “escondido” que dice muchas cosas casi sin que nos demos cuenta de ello. McQueen/Fassbender, gran tándem. 2 de 2.
4 Cumbres Borrascosas (Andrea Arnold, 2011) Cumbres Borrascosas (Andrea Arnold, 2011)
Arnold sale no solo airosa, sino triunfante de adaptar la recurrentemente adaptada mítica novela de Emily Brontë. Su receta: hacerlo como nadie antes lo había hecho, tirando del cámara en mano y poniendo especial énfasis en las pulsiones más primarias de sus protagonistas.
3 Holy Motors (Leos Carax, 2012) Holy Motors (Leos Carax, 2012)
El regreso por la puerta grande de un autor maldito. Una declaración de amor múltiple: al cine, al oficio de actor, a París… presentada en forma de fascinante bizarrada difícilmente descriptible. Interpretación(es) de Denis Lavant: tour de force es decir poco.
2 cosmopolis-bluish-poster Cosmópolis (David Cronenberg, 2012)
Visita guiada por el Apocalipsis a bordo de una limusina. Cronenberg confirma su mutación cinematográfica iniciada en “Un Método Peligroso”. Dos conceptos: abstracción y lenguaje; de ellos se sirve para explicar lo que está pasando aquí y ahora.
1 El Caballo de Turín (Béla Tarr, 2011) El Caballo de Turín (Béla Tarr, 2011)
La película FINAL. En mi experiencia cinéfila nunca he visto un fin del mundo tan aterrador como el que plantea Béla Tarr en su despedida como cineasta. Magistral narración sin diálogos, pero ojito al “monólogo” central: certero y devastador.

 

También me gustaron:
Batman: El Regreso del Caballero Oscuro, Parte 1 (Jay Oliva, 2012)
Berserk, La Edad de Oro I: El Huevo del Rey Conquistador (Toshiyuki Kubooka/Michael Sinterniklaas, 2012)
El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace (Christopher Nolan, 2012)
La Cabaña en el Bosque (Drew Goddard, 2011)
La Chispa de la Vida (Alex de la Iglesia, 2012)
Chronicle (Josh Trank, 2012)
La Cueva de los Sueños Olvidados (Werner Herzog, 2011)
En la Casa (François Ozón, 2012)
Damiselas en Apuros (Whit Stillman, 2011) 
De Óxido y Hueso (Jacques Audiard, 2012)
Dredd (Pete Travis, 2012) 
Extraterrestre (Nacho Vigalondo, 2012)
The French Kissers (Riad Sattouf, 2010)
Grupo 7 (Alberto Rodríguez, 2012)
Killer Joe (William Friedkin, 2011)
Looper (Rian Johnson, 2012)
Mátalos Suavemente (Andrew Dominik, 2012)
Moonrise Kingdom (Wes Anderson, 2012)
Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres (David Fincher, 2012)
Prometheus (Riddley Scott, 2012)
Promoción Fantasma (Javier Ruíz Caldera, 2012)
[REC] 3 (Paco Plaza, 2012)
Resident Evil 5: Venganza (Paul W.S. Anderson, 2012)
Skyfall (Sam Mendes, 2012)
Young Adult (Jason Reitman, 2011)

Imperdonables omisiones (todavía no las he podido ver):
The Deep Blue Sea (Terence Davies, 2011)
El Señor (Juan Cavestany, 2012)
Más Allá de las Colinas (Christian Mungui, 2012)

Perlas “invisibles” (aún no estrenadas aquí, pero “disponibles”):
Amour (Michael Haneke, 2012)
Cloud Atlas (Hnos. Wachowski/Tom Tykwer, 2012)
Into the Abyss (Werner Herzog, 2011) 
Livide (Alexandre Bustillo/Julien Maury, 2011)
Michael (Markus Schleinzer, 2011)

Menciones especiales/comentarios/anotaciones:
España va bien
: A los listados de arriba les remito. Hace muchas temporadas que no fui tanto al cine a ver pelis españolas, saliendo contentísimo en la mayoría de los casos.

Limusinas: El vehículo cinéfilo de la temporada (con permiso del carro tirado por el caballo que Nietzche abrazó).

Ídolos juveniles en cosas serias: Robert Pattinson (“Cosmópolis”) y Mario Casas (“Grupo 7”) han dado sendos pasos adelante hacia el desencasillamiento.

[REC] 3: La parte inicial, la del bodorrio, cinema verité, pero muy muy verité de Dios.

Resident Evil 5: Venganza. La adaptación definitiva a cine de un videojuego. De museo de arte moderno (en breve le dedicaré un post).

Los Vengadores (Joss Whedon, 2012): Entiendo su éxito, lo que no entiendo es su elevación a los altares por parte de voces, digamos, “autorizadas”. Una buena química entre personajes elaborada a base “finos” diálogos cómicos no justifica obramaestrizar  una peli que, por lo demás, linda la idiosincrasia Bruckheimer en el sentido más peyorativo del término.

El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace: Nolan ha perdido un poco el norte en esta peli, con inéditas dosis de grandilocuencia, batiburrillo ideológico confuso (llegando a lo aberrante en algunos casos) y ex-abruptos épico-musicales marca Hans Zimmer  por un tubo… Pese a todo, la película ha resultado una rareza digna de verse y  ha generado interesantes debates. Ojalá el año que viene haya más como ésta.

Quiero ver en 2013:
After Earth (M. Night Shiamalan, 2013)
Antiviral (Brandon Cronenberg, 2012)
Los Amantes Pasajeros (Pedro Almodóvar, 2013)
Après Mai (Olivier Assayas, 2012)
Batman: El Regreso del Caballero Oscuro, Parte 2 (Jay Oliva, 2013)
Berberian Sound Studio (Peter Strickland, 2012)
Berserk, La Edad de Oro, partes II y III (Toshiyuki Kubooka/Michael Sinterniklaas, 2012)
The Conjuring (James Wan, 2013) 
Django Unchained (Quentin Tarantino, 2012)
Gravity (Alfonso Cuarón, 2013)
The Hangover Part III (Todd Phillips, 2013)
Her (Spike Jonze, 2013)
El Hombre de Acero (Zack Snyder, 2013)
The Host 2 (Park Myeong-Chan, 2013)
John dies at the end (Don Coscarelli, 2012) 
El Juego de Ender (Gavin Wood, 2013)
Kick-Ass 2 (Jeff Wadlow, 2013)
Knight of Cups (Terrence Malick, 2013)
Machete Kills (Robert Rodriguez, 2013)
Maps to the Stars (David Cronenberg, 2013)
Monsters University (Dan Scanlon, 2013)
Oblivion (Joseph Kosinski, 2013) 
Oldboy (Spike Lee, 2013)
Only God forgives (Nicolas Winding Refn, 2013)
Open Windows (Nacho Vigalondo, 2013)
Pacific Rim (Guillermo del Toro, 2013)
Porco Rosso 2 (Hayao Miyazaki, 2012)
[REC] Apocalipsis (Jaume Balagueró, 2013)
Sin City: A dame to kill for (Robert Rodríguez, 2013)
Star Trek: En la Oscuridad (J. J. Abrams, 2013)
Stoker (Park Chan-wook, 2013)
Twelve Years a Slave (Steve McQueen, 2013)
Under the Skin (Jonathan Glazer, 2012) 

Anteriormente:
Lo Mejor de 2006: Cine
Lo Mejor de 2007: Cine
Lo Mejor de 2008: Cine
Lo Mejor de 2009: Cine
Lo Mejor de 2010: Cine
Lo Mejor de 2011: Cine

Cosmópolis

Martes, 16 de octubre de 2012

Cosmopolis.0039

La intro pollockiana da al espectador una pista de como debe afrontar el resto del metraje. “Cosmópolis” de Cronenberg, adaptación de la novela homónima de Don DeLillo, rezuma abstracción. Nos muestra a gente que vive abstraída del mundo, maneja dinero abstracto y ha provocado una crisis abstracta.

Cosmopolis.0575

El dinero ha perdido su cualidad narrativa”, explica el personaje interpretado por Samantha Morton. Personajes como Eric Packer (el vampírico Robert Pattinson ideal para el papel) juegan con el cibercapital, acumulan más riqueza de la que podrían gastar en mil vidas a costa de derrumbar económicamente países enteros. ¿Por qué lo hacen? ¿Qué necesidad tienen de ello? ¿Hasta qué punto su status quo modifica su manera de verse a si mismos y al mundo que les rodea? Nadie lo sabe, porque son herméticos. Pueden permitirse un aislamiento total del mundo en sus limusinas insonorizadas, sus islas privadas y sus pisos altos. Son entidades tan abstractas como los bienes que manejan.

Cosmopolis.1628

Cosmopolis.1927

Cosmopolis.2014

Quizá lo que nos muestran Cronenberg/DeLillo en esta ficción alegórica se aproxime a ese mundo que nos es negado a la gente normal, o quizá no. Pero da una idea de por donde van los tiros.

Postermania (XX): Cronenberg Nipón

Martes, 20 de marzo de 2012

Los carteles japoneses de películas occidentales de culto suelen molar mucho. Ahí van unos cuantos para varios films de Cronenberg:

Crash

eXistenZ

Spider

Videodrome

Cine Teatral

Martes, 29 de noviembre de 2011

Un_dios_salvaje-769173226-large   4217

Coinciden estos días en las carteleras dos películas que comparten un par de características remarcables: Son adaptaciones de piezas teatrales y fueron dirigidas por sendos maestros indiscutibles del séptimo arte. Creo que vale la pena comentar lo que ha salido de estos procesos de conversión en base a la naturaleza de las obras originales y las soluciones aportadas por sus respectivos realizadores.

Un Dios Salvaje - Polanski dirigiendo

Por parte de Roman Polanski nos llega “Un Dios Salvaje”, adaptación de la minimalista pieza de Yasmina Reza: Dos parejas de padres se reúnen en el piso de una de ellas (única localización) para  resolver cordialmente una disputa entre sus respetivos hijos que terminó con uno de ellos agredido por el otro. Según pasan los minutos, la corrección política de los padres va desapareciendo en favor de la catarsis.

Atendiendo a su argumento, el material de base parece propicio para ser manejado por Polanski. Pero si nos adentramos un poco en el libreto nos damos cuenta que realmente los diálogos no dan la talla. Primero, porque no logran mantener el interés inicial durante la hora y media escasa de metraje, y segundo, porque  parecen escritos para complacer como espectadores a esa clase burguesa que por otra parte pretenden poner en evidencia. Más que para remover conciencias, todo está planteado para que el espectador salga del cine/teatro orgulloso de la altura intelectual que le ha proporcionado el haber asistido al espectáculo. Un tipo de comportamiento muy asociado, pese a quien le pese, al consumo cultural de  artes escénicas y conciertos de música culta. Obviamente, los dramaturgos contemporáneos saben en que mundo se mueven, y creo que Yasmina Reza escribió “Un Dios Salvaje”  pensando mucho en su público objetivo.

John-C.-Reilly-Jodie-Foster-Kate-Winslet-and-Christoph-Waltz-in-Carnage

Según leí, Polanski se tomó el carácter minimalista de la obra  (cuatro personajes y un solo escenario) como un desafío cinematográfico. En lo que respeta a las actuaciones ha salido muy bien parado, con un casting perfecto que ha dado lo mejor de sí, en especial Kate Winslet y Cristoph Waltz. Dónde no ha estado tan fino es en el aspecto puramente cinematográfico. Polanski ha demostrado ser un genio a la hora de posicionar la cámara y manejar la mirada del espectador, pero en esta ocasión el contexto ha podido con él. Con cuatro personajes hablando sin parar, juntos en la misma habitación en el 90% del metraje, poco margen de maniobra le quedaba. En este caso, no hay “toque Polanski”, sólo teatro filmado con buen oficio.

Un Método Peligroso - Cronenberg en el set

Pienso que David Cronenberg ha salido mejor parado con “Un Método Peligroso”, adaptación de “La Cura del Habla” de Christopher Hampton. De nuevo, se trata de material que parece hecho de encargo para Cronenberg: El cruce de caminos entre Sigmund Freud, Carl Jung y Sabina Spielrein planteado como un momento crucial en la evolución del psicoanálisis, con mucha mala praxis y lucha de egos de por medio.

5

No sé hasta que punto se ha modificado el texto original para su conversión a guión cinematográfico, pero lo cierto es que el estilo clínico de los diálogos le viene al pelo a la quirúrgica narrativa visual de Cronenberg. La formalidad del lenguaje contrasta con la  la intensidad del conflicto emocional e intelectual en el que se ven sumidos sus tres protagonistas. Este elemento lingüístico forma parte de la seña de identidad más poderosa del film: su marco contextual. Da la impresión que los personajes piensan, hablan y actúan como auténticos pioneros del psicoanálisis, no como personajes estandar “de época”  que sueltan de vez en cuando algún chascarrillo sobre el inconsciente o el complejo de Edipo.

8

De esta manera, Cronenberg saca adelante una película “de época” dotada de una dimensión alienígena poco común en este tipo de producciones, y lo consigue no a través de planos rebuscados, ni con secuencias oníricas y/o alucinatorias, sino  mediante dos recursos tan apegados a lo teatral como son el lenguaje y las interpretaciones. Por cierto, ojito a la Knightley, carne de Oscar.

Oruga

Viernes, 24 de junio de 2011

Caterpillar1c

Tratar el tema de la guerra en el cine es un asunto harto complicado. Las implicaciones sociales, económicas, morales e ideológicas asociadas a un conflicto armado son tan complejas y están tan sujetas a la subjetividad que es imposible no caer en la simplificación o en la ingenuidad cuando intentamos sacar conclusiones acerca de ello. En muchas películas, ese inevitable efecto reduccionista es tan acusado, que las deja hundidas en el terreno de la mediocridad. Ese no es el caso de “Caterpillar”, lo último del grandísimo realizador japonés Kôji Wakamatsu.

Caterpillar 5

Basándose en el relato corto “La Oruga” del genial Edogawa Rampo, Wakamatsu  alcanza altísimas cotas de complejidad y ambigüedad minimizando contexto, personajes y argumento: En un pequeño poblado japonés, durante la II Guerra Mundial, a una mujer le es devuelto su marido tras perder éste todas sus extremidades en el campo de batalla, así como la capacidad de oír y hablar. Tan simple como terrible.

Caterpillar 2

Con ese punto de partida, con gran parte de la acción discurriendo  dentro de la casa del matrimonio protagonista y cargando los dos  (estupendos) intérpretes principales con casi todo el peso dramático del film, resulta increíble ver como se despliega ante nosotros un inmenso fresco de lo que  supuso para Japón participar en esa terrible guerra. Esta todo allí: el culto al (falso) héroe, la alienación provocada por el “sentimiento nacional”, el infierno psicológico al que quedan sometidos los retornados y sus familiares…

Caterpillar 3 

Con todo, el alcance del film no acaba ahí. Aprovechando la coyuntura de la amputación, Wakamatsu se adentra en terrenos neocárnicos dignos del Cronenberg más radical. No se corta a la hora de mostrar los momentos más íntimos de la pareja en todo lo relativo al cuerpo mutilado del soldado. A través de los horrores de la carne, consigue expresar el estado mental de los protagonistas, y por extensión de todo un país con asombrosa y espeluznante claridad.

Caterpillar - Suehiro Maruo

Parece que Suehiro Maruo ha adaptado a manga el mismo relato. Conociéndolo, es de esperar un resultado menos sutil pero mucho más desquiciado e instalado en la narrativa de la pesadilla que el de la peli que nos ocupa. No puedo esperar a tenerlo en mis manos. 

Tráiler:

Splice

Lunes, 2 de agosto de 2010

La última de Vicenzo Natali es una de esas películas a las que, para sacar de su “penaniglorismo” crítico y comercial bastaría con introducirla en el mercado con la firma de un nombre de más enjundia. Pongamos en este caso el de David Cronenberg.

splice1

Porque tras esa apariencia de película insustancial de “monstrua” y científicos locos, “Splice” tiene mucha mucha chicha. De hecho los que se esperen un slasher biotecnológico con sangre y muerte a borbotones van a quedar considerablemente decepcionados. El que la estrella de la función sea una mutante creada en laboratorio no debería desviar la mirada del espectador sobre sus creadores, convincentemente interpretados por dos actores de talla como son Adrien Brody y Sarah Polley.

splice-review2

Natali no se queda en la tópica superficie con disgresiones éticas acerca de trabajar con material genético humano en el laboratorio, va mucho más allá. Esta peli va sobre la inmadurez, sobre tomar conciencia de ser responsable de una vida (in)humana, sobre el concepto de propiedad aplicada a los seres vivos, y también sobre el hecho de proyectar las frustraciones, miedos y deseos sobre un tercero más débil. Los personajes de Clive y Elsa se erigen como novísimos arquetipos de la clase acomodada en la era post-ideológica: inteligentes, hedonistas, nerds en el sentido cool de la palabra (como mola su pisito freakie) y que ven y viven la vida como algo que no se debe tomar demasiado en serio. Pero siempre hay puntos oscuros, que el director canadiense adapta al contexto del film con enfermizos y fascinantes resultados.

splice4