Entradas con la etiqueta ‘Tsai Ming-Liang’

Top30 (XXVIII): The Wayward Cloud

Miércoles, 14 de septiembre de 2011

The.Wayward.Cloud.2005.dvdrip 0027

The Wayward Cloud”, titulada en España “El Sabor de la Sandía” supuso mi entrada en el particularísimo universo cinematográfico de Tsai Ming-Liang, y también el inicio de mi pasión por ese tipo de cine vacuo en apariencia pero cargado de significado y poesía visual, practicado por colosos como Jia Zhang Ke, Apichatpong Weerasethakul, Gus Van Sant (en modo no comercial) o el que nos ocupa. Cine puro de verdad, porque su contenido narrativo es intransferible a cualquier otro medio de expresión.

The.Wayward.Cloud.2005.dvdrip 1462

Aún dentro de esta categoría de cineastas, Tsai Ming-Liang es un caso extremadamente particular. Todas sus películas (menos una) están protagonizadas por el mismo personaje, Hsiao-kang interpretado por Lee Kang-sheng. Así, salvo contadísimas excepciones, cada film del director malayo supone un nuevo capítulo de una de las más grandes biografías ficticias jamás creadas para cine. Yo me subí al carro en el “episodio quinto”, con Hsiao-kang recién metido a actor porno. No tardé nada en repescar lo que me había perdido.

The.Wayward.Cloud.2005.dvdrip 0166

A nivel fundamental, la historia de Hsiao-kang es también la historia de los millones de personas víctimas del “progreso” hipercapitalista. Personas que viven apiñadas en colmenas de cemento pero están solas, personas que pasean por calles cubiertas de neones multicolor pero están tristes, personas que, en definitiva, viven como zombies, pero sienten como humanos. La hipertrofiada Taipei no es solo una localización, es un personaje, quizá el más influyente en la vida de Hsiao-kang.

The.Wayward.Cloud.2005.dvdrip 2278

“The Wayward Cloud” es la segunda película de Ming-Liang donde la tónica antinarrativa e hipercostumbrista de toda su filmografía se rompe a través de escapistas secuencias musicales; hilarantes,  bizarras y coloristas, que sin embargo refuerzan los sentimientos de melancolía y alienación que nunca abandonan al espectador durante el metraje. También se presenta en este film otro surrealista recurso de su autor: plantear una situación absurdamente apocalíptica de fondo. En este caso, una alarmante sequía que obliga a la gente a hidratarse consumiendo sandía. Metáforas del verdadero apocalipsis, el que se cuece en el plano psíquico.

Aún con todo, detrás de toda la miseria, soledad y melancolía que supura el cine de Ming-Liang, siempre hay sitio para la poesía y para la magia. Eso que convierte cosas como compartir un cigarrillo,  cocinar unos fideos con marisco o realizar una gracieta acrobática para robar una sonrisa en los momentos más importantes de la vida.

Anteriormente en Top30:
Intro (qué es Top30)
Ulises 31
Los 4 Fantásticos
Secret Wars
Transformers
Batman y los Outsiders
Batmanía
Dragon Ball
Darkseed
Parque Jurásico
John Byrne’s Next Men
Trilogía Nikopol
La fOntana y la sOnda
12 Monos
Pulp Fiction
Wipeout
Brut Comix
La Casta de los Metabarones
Ænima
Carretera Perdida
The Invisibles
Cosecha Cinematográfica del 99
La Caída
Los Soprano
La Pianista
South Park
X-Force/X-Statix
Visitor Q

Lo Mejor de 2008: Cine

Lunes, 22 de diciembre de 2008

No pensarían que me olvido de mis listas de fin de año. Para empezar, un balance de lo que para mi fue el año cinematográfico.  Como siempre, en el top 10 incluyo únicamente  films estrenados en salas comerciales y DVD en España durante 2008 con no más de dos años de antigüedad. Allá va:

Top 10

10. Los Cronocrímenes (Nacho Vigalondo, 2007)
Vigalondo no defraudó en su “puesta de largo”.

9. El Caballero Oscuro (Christopher Nolan, 2008)
El fenómeno de taquilla del año resultó además ser una buena película.

8. This is England (Shane Meadows, 2006)
Shane Meadows es un director a reivindicar, y “This is England” una buena muestra de su talento.

7. No es país para viejos (Hnos. Coen, 2007)
Tras unos cuantos años de irregularidad, los Coen vuelven al Olimpo.

6. Gomorra (Matteo Garrone, 2008)
Que en la saturación mediática entre la que vivimos sea difícil (por no decir imposible) encontrar una mala crítica hacia “Gomorra” dice mucho a su favor.

5. Pozos de Ambición (Paul Thomas Anderson, 2007)
Anderson consiguió establecer en esta película un delicado, y aparentemente imposible, equilibrio entre lo clásico y lo moderno.

4. La Mujer Rubia (Lucrecia Martel, 2008)
Dicen por ahí que las grandes obras de ficción son aquellas capaces de generar extrañeza. Pues medida por ese baremo, la película de Martel es enorme.

3. 4 Meses, 3 Semanas, 2 Días (Cristian Mungiu,2007)
De entre todas sus virtudes, quizás la mayor sea su capacidad de entretener pese al dramatismo de su planteamiento, y además sin frivolizar.

4meses3semanas

2. Las Horas del Verano (Olivier Assayas, 2008)
Un vez más Assayas toma el pulso a la actualidad de forma magistral. El tío es capaz de convencernos de que el denostado estilo de vida burgués puede no ser tan malo comparado con lo que se nos viene encima, y dejarnos de paso un nudo en la garganta.

ZP_Lheuredete

1. Síndromes y un Siglo (Apichatpong Weerasethakul, 2006)
Experimental sin renunciar a la simplicidad, capaz de destilar la magia y el misterio del día a día, y una vez más, demostrando que para comunicar en el cine, mejor  la imagen y el sonido que las palabras. Cine total.

SyndromesandaCentury

También me gustaron bastante
Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet (Tim Burton, 2007)
WALL·E (Andrew Stanton, 2008)
Gente de Mala Calidad (Juan Cavestany, 2008)
The Fall (Tarsem Singh, 2006)

Decepciones
El Incidente (M. Night Shiamalan, 2008)
Viaje a Daarjeling (Wes Anderson, 2007)
Rebobine, por favor (Michel Gondry, 2008)
Los Crímenes de Oxford (Álex de la Iglesia, 2008)

Perlas “invisibles” (aún pendientes de estreno en España):
Paranoid Park (Gus Van Sant, 2007)
Boarding Gate (Olivier Assayas, 2007)
I don’t want to sleep alone (Tsai Ming-Liang, 2006)
Southland Tales (Richard Kelly, 2006)
Fantasma (Lisandro Alonso, 2006)
Import/Export (Ulrich Seidl, 2007)
Youth Without Youth (Francis Ford Coppola, 2007)

Quiero ver en 2009:
Milk (Gus Van Sant, 2008)
The Curious Case of Benajamin Button (David Fincher, 2008)
35 Rhums (Claire Denis, 2008)
The Wrestler (Darren Aronofsky, 2008)
Sommer’s Town (Shane Meadows, 2008)
Ponyo on the Cliff by the Sea (Hayao Miyazaki, 2008)
The Sky Crawlers (Mamoru Oshii, 2008)
Visages (Tsai Ming-Liang, 2009)
Das Weiße Band (Michael Haneke, 2009)
Los Abrazos Rotos (Pedro Almodóvar, 2009)
The Tree of Life (Terrence Malick, 2009)
Inglourious Basterds (Quentin Tarantino, 2009)
King Shot (Alejandro Jodorowsky, 2009)
Watchmen (Zack Snyder, 2009)
Up (Pete Docter, 2009)

Anteriormente:
Lo Mejor de 2006: Cine
Lo Mejor de 2007: Cine

Listmanía (VI): 50 Invisibles

Martes, 9 de septiembre de 2008

Haciendo un pequeño paréntesis a la interminable (y ya un poco cansina) lista de los 1001 discos, les dejo hoy aquí la lista de películas confeccionada por la redacción de Cahiers du Cinema España para su nº14 (Julio-Agosto), centrado en el “cine invisible”. Se trata de 50 films que, festivales aparte, no han podido verse todavía en las salas de cine españolas. Triste, pero más triste todavía resulta que algunos de los directores que aparecen en la lista, con toda una carrera cinematográfica a sus espaldas, no hayan visto estrenadas por aquí ni una sola de sus películas.

Como siempre, para darle un toque personal, puntuaré con las típicas estrellitas todas aquellas películas que he podido ver gracias a medios de distribución “alternativos”. Además las clasificaré en colores según el siguiente código:

Azul: La vi.
Verde: No la vi, pero la tengo en la recámara (caerá un día de estos).
Rojo: No la vi, quiero verla, pero todavía me es imposible acceder a ella.

Allá va:

L’Aimée (Arnaud Desplechin, 2007)

All the Real Girls (David Gordon Green, 2003)

Armonías de Werckmeister (Béla Tarr, 2000)

La Blessure (Nicholas Klotz, 2004)

Bug (William Friedkin, 2006) (**)

Café Lumière (Hou Hsiao-hsien, 2003)

Il Caimano (Nanni Moretti, 2006)

Chats perchés (Chris Marker, 2004)

Clean (Olivier Assayas, 2004) (***)

Cleopatra (Julio Bressane, 2007)

Conte de Cinema (Hong Sang-soo, 2005) (****)

Un couple parfait (Nabuhiro Suwa, 2005)

Cristóvao Colombo. O enigma (Manoel de Oliveira, 2007)

The Death of Mr. Lazarescu (Cristi Puiu, 2005)

Flandres (Bruno Dumont, 2006) (***)

Go Go Tales (Abel Ferrara, 2007)

I Don’t Want to Sleep Alone (Tsai Ming-liang, 2006) (*****)

I’m Not There (Todd Haynes, 2007)

Import/Export (Ulrich Seidl, 2007)

Kairo (Kiyoshi Kurosawa, 2001) (****)

Là-bas (Chantal Akerman, 2006)

Last Life in the Universe (Pen-ek Ratanaruang, 2003) (*)

Il mio viaggio in Italia (Martin Scorsese, 2001)

Los muertos (Lisandro Alonso, 2004) (****)

My Blueberry Nights (Wong Kar-wai, 2007)

My Winnipeg (Guy Maddin, 2007)

No quarto de Vanda (Pedro Costa, 2000)

Oh! Uomo (Y. Gianikian y A. Ricci Lucchi, 2004)

Old Joy (Kelly Reichardt, 2006)

Paprika (Satoshi Kon, 2006) (****)

Paranoid Park (Gus van Sant, 2007) (*****)

Le Pont des Arts (Eugène Green, 2004)

Profils paysans (Raymond Depardon, 2001-2008)

Los rubios (Albertina Carri, 2003)

S-21, La Machine de mort khmère rouge (Rithy Panh, 2003)

Sauvage innocence (Philippe Garrel, 2001)

Shara (Naomi Kawase, 2003)

A Short Film About The Indio Nacional (Raya Martin, 2000)

Sobibor, 14 octobre 1943, 16 heures (Claude Lanzmann, 2001)

The Sun (Alexander Sokurov, 2005)

Syndromes and a Century (Apichatpong Weerasethakul, 2006) (*****)

Ten Minutes Older (V.A., 2002)

13 Lakes (James Benning, 2004)

Transe (Teresa Villaverde, 2006)

Trouble Every Day (Claire Denis, 2001) (***)

Une visite au Louvre (D. Huillet y J-M. Straub, 2003)

West of the Tracks (Wang Bing, 2003)

Wide Awake (Alan Berliner, 2006)

The World (Jia Zhang-ke, 2004) (****)

Youth Without Youth (Francis Ford Coppola, 2007) (****)

Un inciso: Resulta extraño que en los casos de Olivier Assayas y Claire Denis, dos invisibles por excelencia, hayan escogido para representarlos unos trabajos que no se encuentran entre lo mejor de su filmografía. Yo me decantaría por “Irma Vep” (1996) y “L’Intrus” (2004) respectivamente.

I don’t want to sleep alone

Martes, 19 de febrero de 2008

De un tiempo a esta parte, un selecto grupo de cineastas asiáticos se han erigido como cronistas del Neo-Apocalipsis. En sus películas no verán guerras nucleares, ni distopias totalitarias, ni plagas bacteriológicas, sino gigantescas ciudades, cubiertas de enormes bloques de apartamentos, letreros luminosos, bombardeo publicitario, obras faraónicas… y sus habitantes. El individuo consumido por su entorno, fruto éste del voraz hiperdesarrollo capitalista.

i-dont-want-to-sleep-alone-01.jpg

De entre esos realizadores, Tsai Ming-Liang es el que más me gusta. El modo que tiene de expresar el sentimiento de soledad es impresionante. Nada de virguerías narrativas, a el le basta con mostrar a sus personajes haciendo lo que suele hacer la gente, pero que rara vez sale reflejado en una película: caminan, comen, conducen, salen a fumar un cigarrillo, se tiran a aguantar resacas, se asean, se masturban… actos cotidianos presididos por la ausencia de palabras y una descorazonadora soledad muy tangible porque, en mayor o menor medida, nos vemos reflejados en dichas escenas.

i-dont-want-to-sleep-alone-02.jpg

Su último trabajo, “I don’t want to sleep alone” supone una ruptura importante respecto a sus anteriores obras. La superdesarrollada Taipei es sustituida como escenario por la empobrecida Kuala Lumpur. Hsiao-Kang, el protagonista de (casi) todos los largometrajes del realizador, emprende una huida desesperada de un modo de vida que ya no puede sostener más.

i-dont-want-to-sleep-alone-03.jpg

Sin querer revelar ninguna sorpresa, les aviso de que dicha translación no es en absoluto como se imaginan. Tsai se sirve de nuestra educación narrativa para, llegado un punto convertir la película que hemos visto en algo completamente diferente. El juego al que somete el director al espectador no es ni mucho menos gratuito, sino consustancial a lo que quiere explicar.

i-dont-want-to-sleep-alone-04.jpg

He leído críticas que catalogaron la peli como “cine comatoso”, nada más lejos de la realidad. Más bien, lo alucinante es que al terminar el film no puedes creer que se haya contado tanto en esos largos y silenciosos planos en los que, aparentemente, no sucedía nada. Nada menos que un apasionante y poético triang… cuadrilátero amoroso. Hay que verla.

Tráiler: